Tras la clásica trilogía, Collage (1971), Uomo di Pezza (1972) y Felona e Sorona (1973), de esta célebre banda del rock progresivo italiano, sus demás producciones setenteras no resultaron ser un éxito ni comercialmente ni entre sus seguidores. Quizás solo el Contrappunti (1974) donde todavía aparecieron buenos retazos de calidad semejantes a su trilogía o el Storia o Leggenda (1977) donde ya con un guitarrista como parte de la alineación e incorporando más influencia de la música popular italiana lograron hacer composiciones atractivas nuevamente.

Pero para este reseña me permito rescatar su último material publicado en los setenta, Florian (1979). Nombrado como el célebre café que se encuentra en la Plaza de San Marcos en Venecia; Tagliapietra, Rossi, Pagliuca y Serafin deciden aventurarse a realizar un disco, quizás influenciado por el coqueteo con la música tradicional italiana en su anterior disco, a despojarse de sus instrumentos eléctricos y abordar composiciones acústicas, pastorales y neo-clásicas. Para ello extendieron la paleta de instrumentos con los que interpretan las piezas, olvidándose de la batería, guitarras y bajo eléctricos, hammonds y demás teclados.  En su lugar aparecen instrumentos como clavicordio, chelo, violín, mandolina, vibráfonos y percusiones. La siempre bella y frágil voz de Aldo Tagliapietra se acopla perfecto a este tipo de composiciones. En poco más de media hora la banda realiza 7 temas cuya temática gira alrededor de un viaje por el mediterráneo. Sorprende la excelente ejecución de los instrumentos que son poco usuales hasta eso momento para estos músicos y también la calidad de la grabación donde se aprecia a lujo de detalle su ejecución.

Como fanático del rock progresivo italiano, siempre admire que las bandas que ahí emergieron rescataran e incorporasen a su música elementos de su cultura y así lograr diferenciarse de las más populares bandas inglesas, y así Le Orme dando cuenta que el género iba en declive hacia finales de la década la mejor forma de renovarse era rescatar formas del pasado, romper las reglas del rock adoptando otros instrumentos y hacer el disco más arriesgado que habían hecho desde el Felona e Sorona. Una joya a rescatar del catálogo de esta emblemática banda.

Le Orme es:

– Germano Serafin / violin, guitarra, bouzouki, mandina
– Aldo Tagliapietra / chelo, guitara, voz
– Antonio Pagliuca / piano, clavicordio
– Michi Dei Rossi / vibrafono, marimba, glockenspiel, percusiones

 

 

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